Lo sé, sé que estuviste esperando más de una hora y tres cuartos, pero entiéndeme sólo pude llegar a dos cuartos, porque el tabaco ya me ha acabado lo suficiente. Pero ya no te molestes, lo puedo compensar con otra cosa, ¿acaso olvidas que mi singular manera de ser es lo que mantiene nuestros lazos de rara relación? Yo sé que tú me describes como una “mujer” pero creo que sólo soy un destello de humano, hasta mi padre el éter concordaría conmigo, pero ¿cómo puedo hacer cambiar de opinión a tu ser inmaterial? Bueno, ya mejor hablemos de otro tema.
¿Qué tal ha estado el clima en tu ciudad? Lo sé también, no te gusta que le digan ciudad, pero el pronombre posesivo no lo cambias por nada del mundo ¿cierto? –Envidiosa- sí, ya sabes que sí, que me la paso envidiando todo, desde la manera en como vive un perro hasta la manera en que le tomas la cintura, pero deja ya eso de lado, venimos a hablar de ti.
-Pues el clima ha sido agradable- lo sabía, el clima de tu pueblo es muy agradable en estas fechas, ya sé, deberíamos jugar a que yo te adivinaba todo lo que dirás ¿va?, sé que me dirás que te has sentido deprimido desde mi partida, que las cosas andan mal entre ustedes y que ignorarla no es suficiente para dejar de amarla todo pese a los insultos que se tragan ambos día con día; que tu amiga extranjera sigue acosándote con fotografías suyas y que otra de tus muy cercanas amigas se te ha declarado, pero como todo lo tratas tan mal, acabo por no dirigirte la palabra; que en las tardes de lluvia todavía escuchas a Jack Johnson y por las noches sueñas con volar hacia la luna; que los parques te traen malos recuerdos y que por lo mismo no habías podido venir a visitarme; también sé que odias la manera en la cual siempre me adelanto a lo que tú dirás y más por que sabes que es cierto, pues te conozco mucho mejor que ella.
-Así es, lo odio- pero no te enojes, perdona que lo diga, pero ya sabes como soy yo también, que soy tan terca que algún día eso será la causa de mi muerte; sabías ya, que llegaría tarde y por eso trajiste a Van Gogh y no aburrirte en tu espera; traigo ropas claras y no tan frescas pese que es primavera pues el calor no me afecta de forma normal, aparte de que lo amo; sabías que me venia comiendo los padrastros por que aparte del cigarro es el habito mas feo que siempre me reclamas; que el trafico me pondría de malas y empezaría con actitudes negativas a deducir todo lo que dirías; que en las noches todavía espero a que estés conectado; lo mucho que me cuesta alabarte sin subirte el ego; y que odio que hables de mi hermanita como la niña mas linda, aunque yo la considero también la mas linda.
-¿otra vez con lo de tu hermanita?- ambos sabemos que no queremos olvidar lo que ha pasado entre nosotros, por eso tú estas acá y yo estoy aquí, que aunque ya no nos cuesta trabajo despedirnos a la una de la mañana y pasamos mas tiempo soñando como cuando estábamos juntos, los nudos bien atados a veces solo seden con un corte de tajón, pero no lo hemos hecho por que sabemos lo débiles que somos cada uno, y que la gente a nuestro alrededor no lo entendería pues somos mascaras de simple y vulgar felicidad; y por eso sabemos que ninguno de, es tan egocéntrico, sí, aunque te cueste admitirlo, ambos sabemos lo evaporada que es nuestra verdadera esencia, ambos sabemos que de lejos somos nebulosa y juntos big bang.
Lo siento, ya me tengo que ir, tengo ensayo con mi grupo coral, espero que tengas lindo viaje de regreso, y que se arreglen los problemas con ella, como siempre, como tu dices, te gustan las costumbres, cuídate ¿ok?, -tú también- Adiós. –Adiós-
viernes, 20 de marzo de 2009
jueves, 19 de marzo de 2009
Hoy es
Hoy es, hoy se han librado ya dos batallas sobre mi cama, una de amor por una de cuerpos, sí el alama duele, pena, el cuerpo siente jubilo, el alma no lloro, ni el espíritu se arrepintió, no quedo mancha, solo aromas paganos, casi fragancias, el alma por el cuerpo, el cuerpo por la cama.
Ah alma, ya no llores preciosa, no te aguades ni te arrugues mas rápido que mi cuerpo, ahora regenerado, ejercitado, removido ahora del extraño ataúd en que se preservan las amargadas, ahora veo ahí a la tía Graciela que intenta que el alma no se le escape del cuerpo cojo y encorvado que el tiempo y la tierra todavía no se han encargado de desechar; aun no entiendo las bolsas elegantes que carga en los ojos su hermana de ataúd, la tía Leonora, ni entiendo como pierde el tiempo en tratar de ocultar lo evidente, se ha hecho vieja con o sin sexo, espero sinceramente que la ausencia no sea la causa de sus manos arrugadas, morir sin haber vivido lo que en mi cama se ha complacido ¡tragedia segura! Tal vez hasta el cielo lo tenga penado en exilio.
Ni el amor ni el sexo matan, ni aguantarlo tampoco, el alma no muere, por eso hay que cuidar al cuerpo mientras esta la tenga pegada, para que se esfume con la frescura tan ligera, que a veces deja una cama.
Ah alma, ya no llores preciosa, no te aguades ni te arrugues mas rápido que mi cuerpo, ahora regenerado, ejercitado, removido ahora del extraño ataúd en que se preservan las amargadas, ahora veo ahí a la tía Graciela que intenta que el alma no se le escape del cuerpo cojo y encorvado que el tiempo y la tierra todavía no se han encargado de desechar; aun no entiendo las bolsas elegantes que carga en los ojos su hermana de ataúd, la tía Leonora, ni entiendo como pierde el tiempo en tratar de ocultar lo evidente, se ha hecho vieja con o sin sexo, espero sinceramente que la ausencia no sea la causa de sus manos arrugadas, morir sin haber vivido lo que en mi cama se ha complacido ¡tragedia segura! Tal vez hasta el cielo lo tenga penado en exilio.
Ni el amor ni el sexo matan, ni aguantarlo tampoco, el alma no muere, por eso hay que cuidar al cuerpo mientras esta la tenga pegada, para que se esfume con la frescura tan ligera, que a veces deja una cama.
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